Introducción a la Criminología
La criminología es una ciencia social e interdisciplinaria que estudia el delito, sus causas y consecuencias para prevenirlo. Su objeto de estudio incluye tanto las conductas antisociales (crímenes) como las personas involucradas (criminales y víctimas) y los mecanismos de control social. En otras palabras, la criminología analiza el crimen, el criminal, la víctima y el control social en contextos concretos (determinados por tiempo y lugar) con el fin de comprender la criminalidad y proponer soluciones.
Estos son algunos de sus focos principales:
- Delito o crimen: el acto antisocial que viola la ley.
- Delincuente o criminal: la persona que comete el delito.
- Víctima: quien sufre directamente el daño causado por el crimen.
- Control social: las instituciones (leyes, policía, justicia) y normas que la sociedad usa para prevenir y sancionar los delitos.
La criminología combina ideas de sociología, psicología, derecho y otras disciplinas para analizar cómo varía la criminalidad en diferentes momentos históricos y lugares. Su objetivo último es generar diagnósticos útiles que permitan diseñar políticas y programas efectivos de prevención y rehabilitación.
El concepto de crimen: historia y actualidad
En términos generales, un crimen es una acción voluntaria contraria a la ley que se considera socialmente dañina o peligrosa. El significado de “crimen” ha evolucionado con el tiempo: por ejemplo, en el derecho romano crimen significaba “acusación” o “falta”, mientras que hoy se usa de manera equivalente a “delito”, a menudo para referirse a los delitos graves que dañan a una víctima y afectan a la comunidad entera.
Ejemplos de crímenes (históricos y modernos):
- Caín y Abel: relato bíblico considerado el primer homicidio (asesinato de un hermano por celos).
- Magnicidios: asesinatos de líderes políticos o figuras públicas por su cargo (ej. Julio César, John F. Kennedy).
- Homicidios comunes: asesinatos motivados por conflictos personales (peleas, violencia doméstica, robos violentos).
- Delitos cibernéticos: crímenes modernos cometidos usando Internet (fraudes en línea, extorsión digital, hackeos).
Detrás de estos actos delictivos existen diversas causas. Estudios de criminología señalan que casi siempre influyen factores externos como la situación económica, el entorno familiar y social, y características psicológicas del individuo. En todos los casos, la criminología trata de entender esos motivos para prevenir nuevos crímenes.
¿Quién es el criminal y cómo se clasifican los delincuentes?
En términos simples, un criminal es la persona que comete un crimen (delito). En el lenguaje diario se suele distinguir “criminal” de “delincuente”: a veces se aplica “criminal” a delitos graves y “delincuente” a ofensas menores. Sin embargo, jurídicamente ambos términos son sinónimos.
Históricamente se han propuesto distintas clasificaciones de delincuentes. Por ejemplo, en el siglo XIX Cesare Lombroso dividió a los criminales en categorías como criminal nato, delincuente pasional, ocasional, etc. Según Lombroso, un “criminal nato” presentaba rasgos físicos y psicológicos muy particulares. Sin embargo, hoy en día estas etiquetas rígidas se usan cada vez menos.
La criminología contemporánea se centra más en los factores sociales, económicos y ambientales que influyen en la conducta delictiva. En la práctica moderna se busca tratar a cada persona según su situación individual (historial, nivel educativo, salud mental), y no solo según una categoría general. Es decir, se aplican evaluaciones personalizadas en lugar de etiquetas fijas.
Criminalidad en México y su impacto social
La criminalidad en México —el nivel o tasa de delitos cometidos— ha tenido en los últimos años cifras alarmantes. México enfrenta una violencia generalizada vinculada al crimen organizado y a la incapacidad institucional para controlarla. Las cifras hablan por sí mismas: desde 2006 hasta 2021 se han registrado alrededor de 350,000 homicidios, y más de 72,000 personas desaparecidas oficialmente.
Entre 2015 y 2022 los asesinatos ligados al crimen organizado pasaron de unos 8,000 a cerca de 20,000 al año. Esta violencia creciente ha tenido un coste social enorme: más de 105,000 personas figuran como desaparecidas, de las cuales unos 36,000 desaparecieron desde 2018. La tasa nacional de homicidios alcanzó niveles históricos (hasta 28 muertes por cada 100,000 habitantes), y se estima que cerca del 90% de los delitos no se denuncia y apenas el 1% llega a resolverse judicialmente.
El miedo a la violencia ha provocado desplazamientos internos de comunidades completas. En 2023, por ejemplo, miles de personas huyeron de Tila, Chiapas, tras enfrentamientos de cárteles. En muchos pueblos la gente vive encerrada, desconfía de las autoridades y teme ser la próxima víctima.
En resumen, la criminalidad en México en los últimos años ha impactado gravemente la paz social. Las cifras de víctimas y el alto grado de impunidad reflejan la urgencia de respuestas eficaces. La criminología trata de diagnosticar estas causas y proponer soluciones de prevención.
Fuentes:
- Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)
- Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP)
- Comisión Nacional de Búsqueda de Personas
- Revista Criminología y Justicia, artículos de referencia general
- ONU-DH México – Informes de violencia e impunidad
- Gaceta UNAM – Artículos de divulgación sobre criminología contemporánea