Si hay algo que permanece a pesar del paso del tiempo, es el miedo a hablar sobre la pérdida, es decir la muerte y todo lo que conlleva este tema. Pero es algo que desde el día de nuestro nacimiento tenemos seguro, todos en el algún momento vamos a morir o veremos morir a personas importantes para nosotros. La muerte no respeta edad, posición socioeconómica, género, nacionalidad etc. Y es por eso que debemos estar preparados para cuando esto pase.
¿Qué tan preparado estás tú para esto?, ¿Hablas del tema?
Creo que cuando el final se acerca y sé que perderé a un ser querido, dolerá, tenga o no información sobre todo esto, pero estoy segura que el conocer mis opciones de todo lo que puedo hacer para sobrellevar este proceso, hará que sea más llevadero. A nadie le gusta pensar en el final, la verdad ni a mí, pero eso no me alejará de mi destino.
El proceso de morir como lo llamó la Dra. Elizabeth Küble-Ross quien es considerada como la pionera mundial de la tanatología, describe este trabajo a raíz del contacto directo con enfermos terminales, los cuales según ella aún tenían muchas cosas que decir, sobre su proceso. Con ese trabajo pudimos darnos cuenta que no solo trata de morir, se trata de todo lo que envuelve mi propia muerte y claro la de mí ser querido. Ella describe 5 fases por las cuales pasa una persona que se encuentra en este proceso: 1. Negación y Aislamiento. 2. Rabia. 3. Negociación. 4. Depresión. 5. Aceptación. Al tener una visión de lo que pasa en el proceso de morir o Duelo, podemos identificar en qué fase me encuentro, saber si estoy avanzando, estoy estancado, necesito ayuda y que debo hacer en caso de que así sea.
En este proceso todos son importantes, no solo la persona que enfrenta su eminente final, la familia sufre también. Todos los involucrados se verán afectados de una o de otra manera. El Duelo es algo que se lleva de una forma individual. Cada uno puede presentar síntomas diferentes, habrá quién pueda asimilar mejor la situación incluso no necesitar apoyo extra. Pero no todos son iguales, no importa que sean de la misma familia, que sean hermanos que han perdido al mismo Padre, las reacciones pueden ser muy variadas. Como familia al darnos cuenta de que esto puede pasar hay que buscar un apoyo externo, ya que se vienen cambios importantes. Perder a quien tú amas es uno de los dolores más fuerte que el ser humano puede experimentar, desequilibra nuestra vida y pone en peligro nuestro bienestar.
Cuando esto pasa debes saber que no estás solo, hay profesionales de la salud que pueden guiarte en este difícil momento. Un Tanatólogo, es por llamarlo de alguna manera el especialista para estos casos. Podrá brindar no solo apoyo a quien está en fase terminal sino también a su familia.
Y así iniciar mi Duelo. De este hablaremos en otro momento. ¿De qué más debo ocuparme cuando alguien cercano a mí fallece, o yo que tan preparado estoy para cuando eso me pase?, es decir no solo se sufre a nivel personal y emocional, también nos descontrola nuestra economía. La cual se ve afectada desde que se presenta la enfermedad ya que la mayoría si no es que todas la que son crónicas degenerativas y terminales tienen un alto costo.
Costo que cubriré hasta el final, ya que siempre se alberga la esperanza de sobrevivir. Y casi sin darme cuenta llega ese tan temido y doloroso final. Si hablamos de economía ¿tengo un plan B? por lo general, no es así. Y me atrevo a asegurarlo porque la mayoría de las personas ni siquiera tenemos ahorros, y menos para esto. Ya que es algo que no creo que me vaya a pasar a mí. Pero la realidad es otra puede pasarte y cuando menos lo imagines. Así que como aseguramos nuestro coche, nuestra casa, hay personas que aseguran sus joyas. Debemos de pensar en un servicio funerario. Hoy en día hay muchas opciones, y debemos acercarnos a preguntar cuál es la que mejor se adapta a mí y a mis necesidades.
Hace tiempo en el súper había un módulo que ofrecía servicios funerarios, estaba una chica atendiendo su pequeño espacio, el cual, por cierto, era lindo. Yo estaba sentada comiendo un helado, y observé que había varios módulos más, pero estos eran de venta de coches, viajes y boletos para un gran sorteo. Todos pasaban por enfrente de la chica y nadie preguntaba, ni si quiera querían tomar un folleto. Pero si se detenían a los demás espacios, tranquilos y con tiempo para que les explicaran sus servicios. Mientras observaba esta conducta, tenía tantas ganas de pararme y preguntarles a las personas, ¿por qué no tomas un folleto de la casa funeraria? Creo saber la respuesta MIEDO, sé que algunas personas creen que por hablar de esto o pedir información, es como atraer un mal presagio.
Y no es así, es todo lo contrario, estoy tratando de asegurarme que cuando ese duro momento llegue a mi vida esté preparado. Para poder así ocuparme de otras cosas, como la salud emocional tanto mía como de mi familia. Incluso les quiero comentar que hay Casas Funerarias que cuentan con Terapia por Duelo con un Tanatólogo como parte de su servicio y es totalmente gratuita. Sé que puede dar un poco de incertidumbre pagar por algo así y que las cosas al final no sean como las cuentan, pero si no me acerco a preguntar y leer bien todo lo que ofrecen, no saldré de mi duda.
Así qué no me queda más que hacerles una invitación, has una intervención a tu interior, ¿Sanaste ese último duelo, esa última perdida? Si no sabes la respuesta, busca ayuda y trabaja en ti. Vivir en tristeza, o en la desesperanza no es vivir. Se puede salir de ahí pero debes trabajarlo. Y encontrarás de nuevo el sentido a tu vida, y la esperanza estará en tu corazón.
Recuerda, hay que VIVIR sin miedo a MORIR. Gracias.